La última semana ha aumentado el interés, entre los grupos empresariales y la sociedad civil en general, por conocer las propuestas de los tres candidatos presidenciales que aspiran a dirigir los destinos del país a partir de setiembre de 1999 hasta el 2004.
La aspirante presidencial por la alianza "Unión por Panamá", Mireya Moscoso, presentó el pasado martes, 9 de febrero, su estrategia de gobierno ante los representantes del Cuerpo Diplomático, acreditado en Panamá, y los miembros del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), donde los temas centrales fueron las relaciones internacionales, el desarrollo económico y la Región Interoceánica.
Moscoso, líder del Partido Arnulfista desde 1991, abogó por cambios profundos en las relaciones internacionales del país, esto hace necesario que haya una mayor presencia panameña en el exterior.
Para lograr ese objetivo, la candidata propone la toma de decisiones "importantes" que van a incidir en el organigrama del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La candidata opositora hizo un diagnóstico de las relaciones con los Estados Unidos y prometió que de ganar la Embajada de Panamá en Washington será manejada por "verdaderos internacionalistas y no por personas víctimas de perjuicios que no le permiten analizar con "verdadera objetividad" el interés de Panamá.
En su planteamiento ella visualiza una diplomacia altamente competitiva, agresiva y de grandes negociaciones , esto debe ser así al vivir en "una sociedad marcada por una competencia constante".
La candidata presidencial estima que "desdichadamente para los panameños, la actual política exterior carecer de un hilo conductor para determinar los principios que la han de regir. No hay una definición de prioridades. No responde a criterios o principios acordes con la importancia estratégica del país".
Moscoso comentó estar preocupado porque la Cancillería no está en condiciones de enfrentar los nuevos retos que impone la realidad mundial y la magnitud del desafío que se le presenta al país con el nuevo milenio. "Es por ello que necesitamos de un cambio, con una visión nueva hacia el futuro".
Ese objetivo transformador que persigue Moscoso manifestó, ante los miembros del CICYP, que los podrá lograr con la asistencia técnica y el financiamiento de las propuestas que existen de la Unión Europea y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Parte de ese cambio del rostro de las relaciones exteriores panameñas se harán en la reestructuración del Ministerio de Comercio Exterior, que hoy está adjunto al Ministerio de Comercio, y que será trasladado a la Cancillería.
Estas representaciones diplomáticas serán necesarias, puntualizó Moscoso, para reforzar los vínculos directos con los gobiernos de otros países y con organismos internacionales para negocios con el Estado Panameño.
"Es indispensable reestructurar e instituir una nueva carrera diplomática que permita incorporar al servicio exterior a los mejores profesionales de las diversas ramas", recomendó Moscoso, quien corre por segunda ocasión en pos de la Presidencia de la República.
Sobre el desarrollo económico, la líder arnulfista acotó que la principal fuente de trabajo y autoempleo es la micro, pequeña y mediana empresa..
Moscoso indicó que para alcanzar este objetivo se hará un plan piloto que ya está en marcha en las áreas marginales de la capital y el que se extenderá en forma científica y profesional a todo el país.
Para enfrentar los retos del modelo económico actual la candidata insta a darle prioridad a la constitución del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y el posible acuerdo bilateral con los Estados Unidos , tipo NAFTA; esto sin descuidar sus relaciones con la Unión Europea y las naciones centroamericanas.
Aunque aceptó que es necesario aumentar la exportación de algunos rubros, como el café, los camarones, el banano y otros, el mayor bien de venta al exterior es el sector servicio que ofrece el país.
Moscoso confesó que el ingreso de Panamá a la Organización Mundial del Comercio (OMC) por el actual gobierno fue logrado en condiciones aceptables, pero no en la forma más favorable. Y eso fue así, porque el actual gobierno del presidente, Ernesto Pérez Balladares, de manera "unilateral, inconsulta, lesiva e innecesaria disminuyó sustancialmente las tarifas arancelarias".
Acción que, según la candidata, afectó a los sectores más productivos de la sociedad, el agro y la industria.
Indicó que los acuerdos con la OMC se respetarán, pero se revisará y aumentará "en forma selectiva y programada de las reducciones arancelarias adicionales decretadas por el actual gobierno".
"Prestaremos especial atención al sector agropecuario por haber sido el más golpeado con la estrategia económica del actual gobierno, por depender de él la mayor cantidad de panameños y, porque toda la sociedad está en la obligación de defender su seguridad alimentaria", recomendó Moscoso.
Sin embargo, dijo que esta revisión y ayuda no debe ser interpretada como una sobreprotección o un parternalismo a ultranza, sino que es la oportunidad real y efectiva de su reconversión.
En relación a la reversión del Canal de Panamá la expositora dijo que este acto histórico impone a los panameños la obligación de manejarlo "eficientemente como un servicio internacional", pero abre la oportunidad de desarrollar una estrategia marítima.
Moscoso anunció que su gobierno, de ser ella la electa el 2 de mayo, respetará la autonomía de la Autoridad del Canal y advirtió que esta vía acuática será el pivote para el desarrollo pleno de la región interoceánica, sus áreas aledañas y el resto del país.
"Nos oponemos vehementemente a cualquier intento, por parte de quien sea, para alterar en estos momentos cruciales de nuestra historia las políticas, normas y procedimientos para la administración, operación, mantenimiento y seguridad del Canal".
Una advertencia que lanzó Moscoso es que no es posible que sobre los "trabajadores canaleros pese la duda razonable y el temor sobre sus puestos de trabajo si las políticas del actual gobierno persisten".
Al hacer un resumen de todo lo plasmado la candidata opositora comentó que hay una realidad que no se puede tapar y es el agotamiento del modelo económico tradicional y la necesidad de introducirle al sistema ajustes estructurales.
Moscoso sintetizó que como gobierno se apartaran de las posiciones extremas de los planteamientos neoliberales e individualistas por lo que ellos "abrazarán los principios de solidaridad, equidad y justicia social, también sin caer en los extremos de socialismo y totalitarismos caducos".