Moscú, 1980: Marcados por las ausencias


El boicot de gran parte de las potencias capitalistas, que justificaron su ausencia por la invasión soviética de Afganistán, marcó el desarrollo de los Juegos de Moscú, tras los que el español Juan Antonio Samaranch tomó el relevo del irlandés Lord Killanin al frente del Comite Olímpico Internacional (COI).
Treinta y siete países siguieron las recomendaciones del presidente estadounidense Jimmy Carter para aislar deportivamente a la URSS.Los más significados, la República Federal Alemana y Japón, que junto a los estadounidenses habían copado gran parte de los podios en juegos anteriores.
Gran Bretaña y Australia decidieron que sus deportistas podían acudir a Moscú a título personao bajo pabellón olímpico, algo a lo que no accedió Carter, que amenazó con retirar el pasaporte a los atletas norteamericanos que quisieran viajar a la Unión Soviética.
Hubo también deportistas de países que se sumaron al boicot que participaron en los Juegos de Moscú, integrados en equipos de otros países como el estadounidense nacionalizado español Wayne Brabender, que jugó con el equipo español de baloncesto, el estadounidense Mike Perry, que actuó con el equipo sueco de baloncesto y su compatriota Bill Real, que jugó con el equipo austriaco de atletismo.
El boicoteo afectó sobre todo a deportes como la vela, la hípica, el hockey sobre hierba masculino y la natación masculina.Por el contrario, hubo nuevos deportes olímpicos como el hockey femenino, dos nuevas categorías en judo y una en halterofilia.
Los vigésimos Juegos Olímpicos de Moscú se inauguraron el 19 de julio y concluyeron el 3 de agosto de 1980 con la participación de 5.353 deportistas que representaban tan sólo a 81 países de la familia olímpica.
A pesar de todo, en los juegos de Moscú se batieron 32 plusmarcas mundiales, 17 de atletismo y 15 en natación.En total 19 deportistas ganaron más de una medalla de oro y cinco consiguieron tres primeros puestos.
El nadador soviético Vladimir Salnikov, fue el gran triunfador de aquella cita olímpica, al ser el primer hombre que bajó de los 15 minutos en los 1.500 metros.El soviético Viktor Markin venció en los 400 metros con un crono excepcional (44.60) y en los relevos 4 x 400 junto a Remigius Valiulis, Mikhail Linge y Nikolai Tschernetski.El etíope Mirtus Yfter ganó los 5.000 y 10.000 metros.
Las alemanas orientales y las soviéticas dominaron de forma casi absoluta en el atletismo femenino y tan sólo dos pruebas no fueron para ellas, el lanzamiento de jabalina y el salto de altura, pruebas en las que vencieron la cubana María Colon Rueñes y la italiana Sara Simeoni, respectivamente.
La alemana Barber Woeckel se adjudicó los 200 metros y los relevos 4 x 100 con Romy Muller, Ingrid Auerswald y Marlies Goehr-Oelsner.
En gimnasia, el soviético Alexandr Ditiantin conquistó siete medallas: tres de oro (concurso general individual, concurso general por equipos y anillas), cuatro de plata (paralelas, barra fija, salto y caballo con arcos) y una de bronce (suelo).
En baloncesto, ausente la selección de EEUU, el campeón de Moscú fue Yugoslavia con un gran equipo en el que jugaban Andro Knego, Dragan Kicanovic, Zoran Slavnic, Kresimir Kosic, Drazen Dalipagic y Mirza Delibasic, que venció en la final a Italia por 86-77.
Italia había dado la gran sorpresa al derrotar en la semifinal a la URSS que pagó su exceso de confianza y en el partido por la tercera plaza los soviéticos vencieron a España por 117-94.En baloncesto femenino, las soviéticas vencieron a Bulgaria en la final y Yugoslavia consiguió el bronce.
Los alemanes orientales se adjudicaron el oro en balonmano y las soviéticas conquistaron la plata.Checoslovaquia ganó el título en fútbol y la URSS el de voleibol.
Los Juegos de Moscú tuvieron una organización modélica, unas instalaciones excelentes y un respetuoso público que asistió de forma multitudinaria a la mayoría de las pruebas, pero carecieron de la competitividad que habían tenido anteriores citas olímpicas con el típico enfrentamiento entre soviéticos y estadounidenses.
El máximo mandatario del deporte internacional por entonces, Lord Killanin, arremetió en su discurso de clausura de los Juegos contra la intromisión política en el deporte, en una clara alusión al boicot olímpico y expuso un alegato en este sentido a su sucesor.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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