Mucho se habla sobre el "continuismo"


Mucho se habla sobre el "continuismo". Pero algunos enfoques, más que aclarar, tienden a confundir al ciudadano común que no está al tanto del giro que se le está dando a esta palabra.
Establezcamos ciertas posiciones. Desde el inicio, la vida y la actuación del hombre, se desarrollan en forma continua, en forma evolutiva, sin dar saltos incoherentes de una posición a otra. Basados en ello, podemos establecer que desde que se nace hasta que se muere, tanto las personas como las naciones, viven en una perenne continuidad y evolución de posiciones y acciones, y hasta cierto punto, en una constante relación racional de causa y efecto.
Podemos demorar las acciones a tomar en un momento dado por varias razones, y esta actitud puede generar lo que se llama una "crisis coyuntural". Sin embargo si optamos por no hacer en su debido momento lo que debemos hacer y adoptamos posiciones de total desconocimiento de nuestra realidad, permaneciendo en criterios que se han convertido en obsoletos, generamos, poco a poco, lo que se llama "crisis estructural", el sistema que tenemos ha quedado inservible y no funciona en debida forma frente a las nuevas y siempre cambiantes situaciones.
Para ilustrar, aún más, lo antes expuesto el siguiente ejemplo:
Un estudiante, en lugar de hacer lo que debe de hacer que es estudiar en forma continua para prepararse para un examen avisado, no cumple con su obligación (falta de responsabilidad) y deja todo para el último momento (demora en tomar las acciones adecuadas); se pasa dos días estudiando las 24 horas (solución improvisada y a la desesperada) y se presenta al examen, cansado y con la mente atiborrada de temas, lógicamente, sale mal. Este estudiante vive una crisis coyuntural (se desempeñó mal en una coyuntura de su vida) con respecto al examen y, obviamente, si corrige su actitud hacia los exámenes, solucionará su problema en corto plazo. Si el mismo estudiante continúa con dicha actitud durante todo el período escolar, al final de año, tendrá una crisis estructural, el sistema que está usando para estudiar no funciona, y, en consecuencia, fracasará la asignatura o el año y, posiblemente, adopte una posición infantil culpando a otros de su fracaso.
Hasta cierto punto, esto es lo que nos ha ocurrido a los panameños. Hagamos un poco de historia. Nunca es malo recordar lo bueno, lo malo y lo feo de nuestra historia, siempre y cuando sepamos analizarla correctamente y obtener conclusiones positivas con el fin de no tropezar con la misma piedra nuevamente. Procedamos pues a recordar un poco
A inicios de los "70s, se genera lo que se denominó la Reforma Educativa (Panamá fue uno de los primeros países en Latinoamérica que realiza tamaña gestión), un plan muy ambicioso, con buen marco lógico, bien estructurado y con objetivos muy claros y concisos. La misma se pone en práctica, se generan los IPT"s y se comienza a cambiar el enfoque educativo del país, el cual venía de los años 40s. Ciertamente tuvo sus fallas como toda hechura humana, las cuales se podían corregir haciendo las rectificaciones correspondientes durante su aplicación. Sin embargo, se plantea que la misma tenía que ser "derogada" y la mayoría de la población, sin estar debidamente enterada de que era dicha reforma educativa, se lanzó a la calle y la misma se derogó en 1979, manteniéndose el enfoque de los años "40s. A continuación se creó una Comisión de cuyos trabajos, después de 20 años, no se han visto los beneficios.
¿Qué sucedió ? Que hubo un estancamiento en el Sistema Educativo, no hubo un continuismo evolutivo en el mismo, no se avanzó y nos quedamos, a través de todo este tiempo, aplicando básicamente los esquemas obsoletos de los años "40s. El mundo siguió hacia delante y nosotros nos quedamos atrás.
Ahora, nos quejamos que el sistema educativo no sirve, está atrasado, es inoperante, etc. y queremos responsabilizar a otro que no sea a nosotros mismos. En el sistema estructural por nuestra propia responsabilidad. Perdimos el tiempo miserablemente y nos dejamos guiar por "flautistas de Hamelin" que permitieron que el sistema educativo cayera a los niveles paupérrimos en que se encuentra actualmente. Ahora hay que tomar medidas correctivas, muchas de ellas "políticamente no deseables", pero se deben tomar para levantar el sistema educativo al nivel que debe de estar, con el fin de preparar a las futuras generaciones de panameños para que puedan competir en este mundo "globalizado" en que estamos; no resulte ser que se generen nuevos términos, tales como "países globalizados y subglobalizados", y quedemos nosotros entre los últimos.
Desde finales de los "70s se viene hablando de ajustes estructurales a nivel de país recordemos lo que en esa época se denominaban los S.A.L. (Structural Adjustment Loans), que eran para poder realizar dichos ajustes. A partir de los años "80s, Panamá comienza a sufrir un largo período de situaciones anómalas de casi 13 años. Durante este período se dieron 8 Presidentes, un movimiento de resistencia civil de casi tres años, que afectó en forma muy adversa al sector privado y público, un crecimiento negativo del Producto Interno Bruto, medidas económicas adversas impuestas desde el exterior, una anulación de elecciones presidenciales, una invasión militar y un gobierno post-invasión cuya coalición de partidos políticos se disgregó en pleno ejercicio gubernamental. Durante este período se pierde por completo el concepto de continuidad y el proceso evolutivo que tiene una nación. No obstante, el mundo siguió adelante, en forma continua y evolucionando, generando nuevas estructuras globalizantes y nosotros, debido a nuestros problemas internos sencillamente nos quedamos atrás.
Recuerdo conversaciones con amigos economistas que, durante este período anómalo, se manifestaban en forma preocupada y sostenían que volver al concepto de continuidad y al proceso evolutivo, ya que cuanto más tarde se hicieran los ajustes estructurales, más fuerte serían las medidas a tomar. Cuando nos volvimos a reintegrar al mundo, lo encontramos cambiado y nos encontramos que nos habíamos quedado atrás casi en todo. Comenzó el proceso de actualización y dichos ajustes, que se convirtieron en cambios, se han tenido que realizar en estos últimos años, con el consabido desasosiego que éstos han generado. Siendo realista, si no se hubieran realizado dichos cambios, estaríamos rumbo al despeñadero; lo único criticable de todo esto es la falta de divulgación masiva, clara y precisa, sobre la necesidad de aplicación de los mismos y el tiempo excesivamente corto de reconversión de los sectores afectados.
Pero volviendo al punto, habíamos perdido un tiempo precioso, en el que, por problemas internos, nos quedamos estancados, se rompió la continuidad y el proceso evolutivo que, en todos sus aspectos, tiene cualquier nación.
Y así podríamos seguir por horas y horas y en temas variados, haciendo gala del dicho que dice "recordar es vivir" y generando discusiones de un kilómetro de ancho y de un milímetro de espesor, sin embargo estamos, como país cortos de tiempo para lo que se avecina, tenemos que ajustarnos modificando lo existente, y vivir plenamente la época que estamos viviendo.
Tenemos que seguir modernizándonos a nosotros mismos, por ende, modernizando el país. La República de Panamá somos todos y sí nosotros, como personas y por la razón que fuere, nos quedamos atrás, el país se quedó atrás, eso es indiscutible.
El mejor futuro del país está íntimamente relacionado con las personas que tienen deseos de cambiar y mejorar su condición. Mejorarlo, eso sí, en forma evolutiva, en forma continua, sin sobresaltos ni permitiendo la reimplantación o la permanencia de posiciones obsoletas y anquilosadas que generen múltiples crisis estructurales, adicionales a las que tenemos ahora mismo, en el futuro mediato. Mejorarlo en forma continua, evolutiva y con una clara visión de futuro.
Los gobiernos del futuro tendrán que hacer uso, en forma eficiente y efectiva, de los conceptos de Participación Ciudadana y Desarrollo Sostenible a la hora de tomar decisiones y, en esta forma, gobernar con la mente fría hacia el exterior y el corazón caliente a lo interno, siendo responsabilidad nuestra, como integrantes de la nueva nación que está en puertas, el estar debida y seriamente preparados para afrontar, de manera responsable, esta participación ciudadana y este nuevo modelo de desarrollo, coadyuvando a que se tomen las mejores decisiones, para el beneficio y bienestar de todos los panameños.
Cuando Dios nos conceda la Gracia de poder remontar los niveles de indiferencia en que nos encontramos, entenderemos que la mejor forma de cuidar nuestros intereses personales es cuidar los intereses comunes de nuestra sociedad; comprenderemos que no existen los "iluminados con soluciones irreales y esotéricas", sino la labor constante y gris de equipos de trabajo en la consecución de objetivos y metas claras y definidas; aprenderemos que la consulta constante conlleva el tomar las mejores decisiones; conoceremos que el mejor desarrollo es aquel que nos permite seguir viviendo y disfrutando en donde estamos; y percibiremos que la alegría y la risa de un niño sano, educado, instruido y bien alimentado, que anda correteando y alborotando por donde va, vale más que un millón de dólares de inversión extranjera; entonces, y solo entonces, estaremos en vías de convertirnos en una gran nación.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América