MUERTE**La muerte puede tolerarse cuando deviene natural, como paso a lo trascendente, cual partícula de una de las fuerzas que rigen el universo, y que nos alcanza a todos luego que cada uno ha cumplido su misión. Sin embargo, resulta inexplicable e infecunda cuando aparece de forma sorpresiva, y se lleva consigo a gentes todavía plenas.
ACCIDENTES**Los panameños estamos viviendo una tragedia que va más allá de la muerte en sí. Debido a los accidentes de tránsito, y sin percatarnos, estamos perdiendo como nación el recurso natural más importante que tenemos: las personas. Casi a diario, por lo menos uno de los hijos de esta patria muere en la carretera, víctima de situaciones evitables, pues sólo se exige previsión.
ESTRATEGIA**No es estratégico mantener este ritmo. El bien más preciado, la vida, que se supone el Estado debe tutelar por encima de cualquier otro, se nos pierde como agua entre los dedos porque el tema de los accidentes de tránsito, entre otros, no es tomado en serio. Los gobernantes y la sociedad civil debemos entender que el futuro no es gratuito, y que para construirlo somos necesarios todos.