MUERTES**No está claro el número de personas, en su mayoría niños, que ha muerto durante las últimas semanas en la comarca Ngöbe Buglé, como consecuencia de un extraño contagio. Resulta difícil confiar en los informes que está dando el Gobierno sobre la cantidad de fallecidos y las causas.
ANTECEDENTES**La sociedad panameña tiene sobradas razones para descreer. El episodio del envenenamiento masivo en la Caja de Seguro Social, cuya información fue manejada de pésima manera, nos tiene en guardia, pensando que algo anda torcido cuando las autoridades dicen que no hay de qué preocuparse.
CLARIDAD**En el último año el pueblo panameño ha dado muestras de una inmensa paciencia, tanta que algunos podrían decir que se trata de una sociedad indiferente ante las muertes horribles de sus hermanos. Lo cierto es que algo quedó en la conciencia nacional luego de estos amargos sucesos: la incapacidad de tragar entero todo lo que se nos dice.