El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, regresó hoy a su país en aparente buen estado de salud tras una nueva visita a Singapur, que desató rumores de que estaba extremadamente enfermo y recibía un "tratamiento intensivo".
"Está en muy buen estado físico. Desearíamos que la gente dejara de mentir sobre nuestro jefe del Estado", dijo el ministro de Información de Zimbabue, Webster Shamu, poco después de que Mugabe llegara a Harare.
Shamu se refirió a la información divulgada por el diario local "Zimbabwe Mail" el pasado lunes acerca del supuesto estado crítico del presidente zimbabuense.
El rotativo, que citaba a un alto cargo del partido de Mugabe, la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), aseguraba que el mandatario "luchaba por su vida" en un hospital de Singapur, donde estaba recibiendo "un tratamiento intensivo".
Además, detallaba que varios miembros de su familia habían partido el sábado en un avión privado para reunirse con él.
Sin embargo, el periódico se disculpó hoy tras admitir que la fuente informante aportó una información errónea.
"El 'Zimbabwe Mail' ofrece sus disculpas al presidente Mugabe y su familia por haber sido inducido a error por un alto cargo de su partido", afirmó el diario en un comunicado, al subrayar que el alto estatus de su informante "era lo bastante convincente para creerle".
El año pasado, Mugabe, de 88 años, viajó a Singapur en al menos ocho ocasiones, según el Gobierno, para someterse a un tratamiento por las cataratas que sufre, pero esta vez Shamu aseguró que el presidente pasó ahí sus vacaciones de Pascua.
Según testigos presenciales, el presidente zimbabuense tenía buen aspecto cuando descendió hoy del avión, acompañado de su mujer, Grace, aunque no quiso hacer declaraciones a la prensa que le esperaba en el aeropuerto de Harare.
El ministro de Información afirmó que Mugabe encabezaría hoy mismo una reunión de su Gabinete.
Las noticias sobre un posible cáncer terminal de Mugabe son recurrentes desde la filtración, en 2011, de los cables de la web WikiLeaks.
Esos documentos contienen una conversación del gobernador del banco central de Zimbabue con diplomáticos estadounidenses en la que aseguraba que Mugabe sufría un cáncer de próstata que podía costarle la vida antes de 2013.