Un vehículo estalló en un retén de las fuerzas encabezadas por Estados Unidos al noroeste de Bagdad, matando a tres soldados, una mujer embarazada y el conductor, dijeron ayer los militares norteamericanos.
"Anoche, aproximadamente a 18 kilómetros de la presa de Haditha en Irak, un vehículo civil se acercó a un retén de la coalición. Una mujer embarazada se bajó del vehículo y comenzó a gritar aterrorizada", dijo un comunicado emitido en el cuartel central de las fuerzas invasoras en Qatar.
"En ese momento el vehículo civil explotó, matando a tres miembros de las fuerzas de la coalición que se acercaban al vehículo e hiriendo a otros dos. La mujer embarazada y la conductora del vehículo también murieron en el ataque".
La nacionalidad de los soldados no fue dada a conocer. El incidente ocurrió al noroeste de Bagdad, en un área con presencia de fuerzas especiales pero donde no hay muchas tropas terrestres de la coalición encabezada por Estados Unidos.
La cadena de televisión qatarí de información Al Jazira emitió anoche el testamento gráfico de las dos kamikazes iraquíes que perpetraron el ataque suicida. Las dos mujeres, a las que se ve en la misma habitación, una después de otra, posan con un fusil en su mano izquierda y juran con la otra mano sobre un ejemplar del Corán siguiendo un ritual parecido al de los testamentos en vídeo de kamikazes palestinos.
"Juro (...) ser kamikaze que defenderá a Irak", declaraba la primera que dijo llamarse Nur al Chammari. "Me sacrifico a la yihad (guerra santa) por Dios", dijo la segunda kamikaze, que llevaba un turbante y dijo llamarse Widad Jamil.