El presidente de Uruguay, José Mujica, presidió hoy en la localidad de Artigas, unos 600 kilómetros al norte de Montevideo, el primer Consejo de Ministros abierto a la ciudadanía de la legislatura.
Ante unos doscientos ciudadanos de esta ciudad ubicada en el extremo norte del país, capital de una de las regiones más pobres de Uruguay, Mujica realizó la habitual reunión de su gabinete, en la que se comprometió a escuchar y a tratar de cumplir los reclamos de la población.
Esta es la primera reunión del Consejo de Ministros abierta en el interior que realiza Mujica desde que asumió la Presidencia en marzo de este año, una actividad ideada por su antecesor Tabaré Vázquez para llevar el Gobierno a las zonas más remotas del país.
Tras la reunión, que consistió en un pequeño discurso del mandatario y en la presentación a cargo de cada ministro de algunos de los planes de su cartera, los secretarios de Estado iniciaron una serie de reuniones con las autoridades locales y los vecinos para recoger propuestas e inquietudes que serán estudiadas en Montevideo.
En este sentido, Mujica se comprometió a regresar en persona en el plazo de 45 días para llevar las respuestas del Gobierno a esas iniciativas locales y a presentar un plan concreto para la región.
El presidente uruguayo advirtió, sin embargo, que ese plan no incluirá ni "bolazos" (mentiras) ni "promesas que no se pueden cumplir", ya que es trabajo del Ejecutivo "tener el coraje de decir esto sí y esto no".
"Esto es lo que tenemos que entender: nadie nos va a regalar la prosperidad. La prosperidad se gana, se construye ladrillo a ladrillo y no hay atajo ni milagro. Pero se puede", apuntó el mandatario.
Mujica también aprovechó para reclamar la dignificación de la vida rural y anunció que duplicará la asignación que se le otorga a las familias rurales y a disponer de 40 millones de dólares para llevar energía eléctrica a las "cinco o seis mil familias uruguayas que aún no la tienen".