Human Rights Watch (HRW) difundió un informe en el que documenta 249 desapariciones ocurridas en México desde diciembre de 2006, cuando el entonces presidente Felipe Calderón lanzó una lucha frontal contra el crimen organizado que dejó "miles" de casos más y "tuvo resultados calamitosos".
El análisis urge al nuevo presidente del país, Enrique Peña Nieto, a poner "un plan integral y efectivo" para investigar a fondo lo ocurrido, y enfrentar así "la crisis en materia de desapariciones forzadas en América Latina en las últimas décadas".