A PESAR DE QUE las inscripciones de nacimientos por ley son gratuitas y expeditas, en Panamá hay más de 80 mil niños que no han sido registrados por sus padres en el Registro Civil, negándole a estos menores uno de los derechos reconocidos por las Naciones Unidas, como tener un nombre y un apellido.
En declaraciones al Panamá América, Andrés Pérez, subdirector general de Registro Civil, explicó que en Panamá la Ley 100 de 1974 establece que la inscripción de nacimientos es gratuita y expedita.
Aunque su cumplimiento no es de obligatoriedad, se le da a los padres un término de 15 días para inscribir a sus hijos.
Según la Ley 100, que también establece normas para los matrimonios, defunciones y las anotaciones pertinentes, hay dos formas para el registro de los niños.
En el caso de los nacimientos que ocurran en los hospitales, sólo basta con el parte clínico del centro que se convierte en el documento sustentatorio de ese nacimiento y que son expedidos en forma gratuita.
Cuando el nacimiento ocurre en casa, la ley le otorga a la persona un plazo de dos años para que inscriban al menor ante el registrador auxiliar, de los cuales hay uno en cada corregimiento del país, inclusive en áreas de difícil acceso, lo que implica que el Registro Civil ofrece todas las facilidades para los trámites.
Después de transcurridos los dos años, para inscribir al menor deberán presentar pruebas testimoniales (testigos) y documentales (la cédula de identidad).
También existe la Ley 39, mediante la cual la madre puede registrar a su hijo con el apellido del padre, con la advertencia que si no es cierta su declaración sería sancionada.
De acuerdo con el funcionario, la mayoría de nacimientos no inscritos se da en las comunidades indígenas, Ngöbe Buglé por su movilidad, sobre todo durante la época de la cosecha de café, cuando se trasladan a territorio costarricense, donde muchas veces tienen a sus hijos.
El Registro Civil ha instalado un vicecónsul en la comunidad fronteriza de Sanvito, en Costa Rica, para facilitarle la inscripción de sus hijos.
Recientemente se registró el caso de una mujer, María Isabel Pineda que dio a luz a su hijo Luis Mario en un hospital y luego fue trasladado al Hospital del Niño por asuntos de salud, pero al reclamar al menor se lo negaron porque esta madre, de 17 años, nunca fue inscrita en el Registro Civil, y tampoco su recién nacido.
Al respecto, Pérez considera responsables a ambos centros hospitalarios por no solicitarle a la madre una identificación personal.
Aún así el pequeño Luis Mario fue devuelto a su padre, quien sí está debidamente inscrito en el Registro Civil, mediante un fallo del Juzgado de Menores y Adolescentes.
Casos como éste se pueden evitar si los padres cumplen con la responsabilidad de registrar a sus niños al nacer, ya que sólo necesitan el parte médico del hospital donde nació el niño/niña para realizar el trámite.
Además de las zonas indígenas, otro de los lugares que registra un alto índice de nacimientos no inscritos es el distrito de San Miguelito.
Igualmente se dan algunos casos con las mujeres que permanecen en el Centro Femenino de Rehabilitación.
Los expertos califican estos hechos como producto de un problema socio cultural.
80 mil niños sin nombre
La mayor cantidad de casos son de indígenas e indocumentados, que no inscriben a sus hijos.