Los expertos que intentan recuperar las cajas negras del avión de Air France siniestrado entre Río de Janeiro y París el pasado 1 de junio abandonaron ayer la búsqueda mediante métodos acústicos.
Las garantías de que las cajas negras -cruciales para esclarecer el siniestro- siguieran emitiendo señales acústicas para facilitar su localización terminaron el pasado 1 de julio, un mes después del accidente.
Los expertos intentan localizar los aparatos, del tamaño de una caja de zapatos, en un área de unos 17,000 kilómetros cuadrados y más de 3,000 metros de profundidad, cuyo relieve submarino es bastante accidentado.
La Oficina de Investigación y Análisis (BEA), a cargo de las pesquisas, indicó que se iniciará una "nueva fase de búsqueda con otros métodos a partir del 14 de julio".
Las autoridades francesas emplearán en esta nueva fase, que durará un mes, el buque "Pourquoi pas", el submarino articulado "Nautile" y un robot denominado "Víctor", equipos que ya participaban en las labores de búsqueda.