El primer ministro palestino, Mahmud Abbas decidió romper contactos con los grupos radicales Hamas y Yihad Islámica tras el sangriento atentado, indicó un alto responsable palestino.
El responsable, que pidió el anonimato, indicó que Abbas tomará medidas que no precisó contra los grupos a los que responsabiliza de "haber afectado los intereses nacionales palestinos".
El primer ministro palestino, Mahmud Abbas condenó ayer el "terrible" atentado suicida, y subrayó que este tipo de actos no ayudan a la causa palestina. "Es un acto terrible contra civiles israelíes que no ayuda en nada a los intereses del pueblo palestino", aseguró.
Abbas, conocido también Abu Mazen, informó de que ordenó a su ministro de Seguridad Interior, Mohammed Dahlan, que investigue el atentado, reivindicado por los grupos radicales Hamas y Yihad islámica.
Según los grupos armados, los atentados suicidas -tres desde fines de junio- son respuestas "puntuales" frente a las "agresiones israelíes".
"Israel rompe la tregua cada día. Continuaremos nuestros ataques si Israel sigue con sus agresiones y asesinatos", advirtió el grupo. Antes, Hamas afirmó que el atentado era "una respuesta a los incesantes crímenes de la ocupación israelí contra el pueblo palestino".