Los abogados de la ONG francesa LArche de Zoé rechazaron hoy que sus clientes quisieran secuestrar a un centenar de niños africanos y lamentaron la dimensión política que las autoridades de Chad han dado al asunto.
El abogado Gilbert Collard dio hoy una rueda de prensa en Marsella (sur) para analizar la situación de los seis integrantes de la ONG detenidos el jueves pasado en Abeché cuando querían volar hacia Reims con 103 niños para que fueran acogidos por familias francesas.
Junto a esa media docena de voluntarios de la ONG hay tres periodistas, los siete españoles que integran la tripulación del avión chárter y un belga, también piloto.
"No ha habido un secuestro, al máximo una falta de respeto a un formalismo humanitario", dijo el abogado, quien subrayó que las familias que esperaban a los niños en Reims no son pederastas.
El letrado ve el interés del presidente de Chad, Idriss Deby, de politizar el caso y por eso "exagera", en alusión a unas declaraciones del jefe del Estado, que calificaba a los detenidos de integrantes de una red que quería secuestrar a los menores con fines pederastas o para vender sus órganos.
La explicación, según Collard, está en el proyecto de despliegue en Darfur (Sudán) de un contingente europeo de paz, al que Chad no es favorable.
Deby "quiere controlar ciertas zonas y aquí tiene la ocasión de intervenir ante las autoridades francesas con el objetivo de tener una moneda de cambio", según el abogado.
Los defensores confían en trasladarse a Chad cuando sea posible, aunque carecen de fecha para hacerlo.