Nueva York se prepara para dar otro paso en su tradición de ayuda a inmigrantes: planea pagar los abogados de oficio que necesitan cuando se encuentran en una corte de inmigración y enfrentan la deportación.
Algunos inmigrantes con o sin papeles en la ciudad que enfrenten la expulsión de Estados Unidos podrán a partir de finales de este año o 2014 presentarse frente al juez de inmigración con un abogado de oficio pagado con fondos municipales, reduciendo así sus posibilidades de ser deportados porque ya no estarán solos en la Corte. Activistas, un magistrado federal y funcionarios locales planean anunciar hoy que la ciudad ha destinado $500,000 a financiar un programa piloto que ofrecerá representación legal a inmigrantes.
Brittny Saunders, de la organización Center for Popular Democracy, dijo que esta es la primera vez que un programa así se implementa en una municipalidad de Estados Unidos.
“La intención que tenemos es lograr información sobre los beneficios que la representación supone tanto para un individuo en detención y enfrentando la deportación como para su familia”, dijo Saunders.