Las elecciones municipales que se realizaron ayer en Costa Rica para elegir a alcaldes, por primera vez por voto directo, han estado marcadas por el alto abstencionismo y el mal tiempo que ha afectado gran parte del territorio costarricense.
Los comicios estaban previsto para celebrarse en los 81 cantones (municipios) del país, pero fueron suspendidos en 10 de ellos por las intensas lluvias que han dejado aisladas muchas comunidades con graves inundaciones y derrumbes en carreteras.
Pese a los vehementes llamamientos de líderes de partidos, de candidatos a alcaldes y del mismo Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), la apatía ha sido la tónica en esta contienda electoral, que terminará a las 18 horas locales (24.00 GMT) tras 12 horas de votación.
Diversas estimaciones calculan que el abstencionismo puede superar el 60 por ciento, una cifra sin precedentes en Costa Rica, cuando ha transcurrido poco más de la mitad de la jornada electoral.