Oposición
- Desacuerdo
- La plataforma Nunca Máis, el movimiento ciudadano que surgió después de la marea negra provocada por el Prestige, calificó de “injusta” y “lamentable” la sentencia.
- Conservadores
- También las principales organizaciones ecologistas españolas expresaron su “vergüenza” y decepción ante la sentencia que demuestra, una vez más, que, “en España, destruir el medioam- biente sale gratis”.
- Apoyo
- La ministra española de Fomento, Ana Pastor, expresó su “respeto” a los tribunales, al ser preguntada por la sentencia del Prestige, y recordó que todos los Gobiernos y la Unión Europea (UE) han hecho un esfuerzo “muy importante” por trabajar en la prevención y la lucha contra la contaminación marítima.
El tribunal que juzgó la catástrofe medioambiental provocada por el hundimiento del petrolero Prestige en 2002 frente a las costas del noroeste español, absolvió a los tres acusados y eximió al Gobierno de sufragar los daños.
Once años después, la justicia exculpó de los destrozos de la marea negra, la mayor catástrofe medioambiental sufrida en España, al capitán del buque, Apostolos Mangouras, aunque lo condenó a nueve meses de prisión por un delito de desobediencia grave.
También exculpó al jefe de máquinas Nikolaos Argyropoulos, y al exdirector general de la Marina Mercante José Luis López Sors.
La absolución de López Sors conlleva que el Gobierno español queda exento de hacer frente a cualquier responsabilidad penal, al entender que no provocó el desastre, sino que trató de solucionarlo y evitar daños materiales y humanos.
La Fiscalía solicitaba una indemnización de 4,328 millones de euros (unos $5,801 millones) por estos daños.
Es probable que el Estado español tenga que emprender otro proceso judicial para cobrar los daños causados por la catástrofe al no ser condenados los dos marinos máximos responsables del barco, pues ni la aseguradora London P&I Club ni la armadora Mare Shippingson son responsables subsidiarias.
Hechos
El 19 de noviembre de 2002, tras seis días a la deriva frente a Finisterre (extremo noroccidental de España), el Prestige, que operaba bajo bandera de Bahamas, se partió en dos y se hundió provocando un vertido de más de 67,000 toneladas de que anegó las costas de Galicia y afectó a más de 1,700 kilómetros de litoral, desde Portugal hasta Francia.
fuelLópez Sors había sido acusado como responsable del rumbo “errático” que siguió el petrolero durante seis días antes de hundirse y la sentencia precisa que no hubo ese supuesto “rumbo suicida”.
El presidente del tribunal, Juan Luis Pía, subrayó -al leer la sentencia- que no se le puede atribuir responsabilidad penal porque “nadie puede señalar lo que se debería haber hecho”.
Respecto al capitán del barco, el magistrado Pía explicó durante la lectura de la sentencia que la condena de nueve meses se debe a la actitud mostrada por el capitán en las primeras horas tras sufrir el accidente el 13 de noviembre de 2002 y su negativa a seguir las indicaciones de las autoridades marítimas españolas.
Ante el temor de una rotura del buque, las autoridades españolas decidieron alejar el monocasco de la costa y se inició así un rumbo errático que durante cinco días dejó tras de sí un rastro de viscoso.
fuel“Fue la peor decisión posible”, insistió Mangouras hace solo unos meses, sentado, diez años después de aquello, en el banquillo de los acusados.