Llegó a Panamá cumpliendo con unos 3, 200 kilómetros de recorrido, además celebró sus 60 años de edad en esta ciudad.
Brigitte se hospedó en el Hotel Hostal Mamallena, ubicado en Vía España y junto con sus compañeros y amigos de hospedaje le celebraron una gran fiesta por su valentía y audacia en recorrer el mundo.
Dijo que durante su estadía en Panamá la trataron muy bien, pues señala que el calor humano de los panameños fue gratificante para continuar con su larga travesía.
Además de ser sencilla y humilde, Brigitte se considera una mujer optimista. Aún le faltan 10 años para completar su viaje.
En excelentes condiciones físicas, la abuela ciclista como le llaman, está empeñada en dar la vuelta al mundo a punta de pedales. Su fuerza de voluntad y el espíritu aventurero la mantienen en pie.
Su amor por el ciclismo nació a principios del año 2005 cuando recorrió unos 1, 900 kilómetros desde el centro hasta el sur de Alemania, su tierra natal.
Fue entonces cuando en el año 2006, la abuela ciclista más osada del momento y siempre con su ímpetu de seguir adelante decidió emprender una larga travesía por el mundo. Esta decisión le abrió las puertas a Kleine para llevar un mensaje de esperanza especialmente a las mujeres maltratadas.
La campaña es patrocinada por la Fundación de Donaciones "Target", alianza alemana que ofrece ayuda a favor de las mujeres.
Con el firme propósito de conocer distintos países, la humilde y sencilla Kleine inició su viaje desde su natal Alemania, luego emprendió su viaje hacia Zurinam, pasando por Costa Rica, Panamá, Venezuela hasta llegar a Colombia donde estuvo alrededor de una semana.
Nuevamente regresa a Panamá dejando sus huellas en cada lugar, visitando las provincia de Chiriquí, Bocas del Toro, Veraguas, Herrera, San Blas, Colón y la Isla de Taboga.
Su próximo destino es conquistar Nicaragua, luego Guatemala y México, expresó emocionada la ciclista, quien dijo que con estos países concluye su travesía por Centroamérica.
Después de México regresará a Alemania, pero su conquista por el mundo no concluye allí. Aproximadamente unos 3 meses le tomará a Kleine para reiniciar su viaje por los países del continente asiático, luego seguirá por Australia y por último Oceanía.
Dejar a su familia ha sido lo más dificil para Brigitte Kleine, pues cuenta que tiene dos hijas y tres nietos que la quieren mucho.
Tanto es el amor que sienten por ella, que sus nietos Celine, Nick y Hanna le apodaron cariñosamente como "Biker-Omi" (la abuela ciclista), quien decidió recorrer el mundo con su más fiel compañera de viaje: su bicicleta "Benne".
Una carta escrita por sus tres nietos señala que Brigitte o "Biker-Omi"es una persona muy querida, por lo que piden a las personas de cada pueblo, lugar o país que le brinden ayuda a su abuela, ya que necesitará alojamiento para descanzar y emprender su viaje.
Brigitte viaja con su equipaje de bicicleta y equipamiento para acampar, y en su recorrido va a depender de la hospitalidad de la gente que conozca, reitera la nota.
La carta está llena de grandes sentimientos, ya que sus nietos además piden la clemencia de las autoridades para que le brinden la ayuda necesaria en cuanto a medicamentos y alimentanción, a fin de que pueda seguir adelante con su fascinante viaje por el mundo.
Y es que según los nietos, la abuela Kleine desea conocer gente sencilla, personalidades del mundo de la política, también la cultura y religión de los pueblos y ciudades.
Además de descubrir lo fascinante que es el mundo, otro de los objetivos de la abuela ciclista es que las personas cuiden el medio ambiente, para la comprensión y la armonía entre todos los pueblos del mundo, para la humanidad y la paz global.
Sus nietos se despidieron de Kleine hace un año, pero con la certeza de volverla haber y recibirla con los brazos abiertos.
La marca alemana Patria puso a disposición de Kleine la bicicleta para que la osada abuela pueda dar su vuelta al mundo, al igual, la compañía aérea Condor le patrocina su pasaje de avión.
Hasta el momento Brigitte no tiene estimado cuánto ha gastado en su viaje, pues señala que en cada pueblo que visita recibe la ayuda humanitaria de personas, quienes les ha brindado alimentación y refugio.