Cinco personas resultaron muertas y otras seis heridas al hundirse parte de un andamio de más de 100 metros de alto en una central minera de lignito, en la ciudad alemana de Grevenbroich (Renania del Norte-Westaflia).
El andamiaje, formado por vigas de metal de unas 100 toneladas de peso, se precipitó por causas desconocidas y arrastró consigo a varios empleados.