Al menos 31 personas resultaron heridas, seis de ellas con lesiones de consideración, cuando el último vagón de un tren se descarriló en las cercanías de una estación terminal y embistió un cartel de señalización, en un nuevo accidente que pone en evidencia la inseguridad del sistema ferroviario en Argentina.
El siniestro ocurrió pasado el mediodía en el ramal Mitre, que conecta el centro de la ciudad con los suburbios del norte, a 300 metros de la estación Retiro, donde finaliza el recorrido.
El servicio quedó suspendido, lo que profundizó el caos de transporte que padece la ciudad a causa de una huelga en las seis líneas de tres subterráneos en reclamo de un aumento salarial.
El doctor Alberto Crescenti, jefe del Sistema de Atención Médica de Emergencia, confirmó que el accidente dejó “seis heridos, pero ninguno reviste gravedad, todos tienen politraumatismos, mientras que otras 25 personas fueron atendidas en el lugar”.
Por causas que se están investigando, el último vagón de la formación procedente de la localidad de Tigre, al norte de la capital, se salió de las vías e impactó contra una torre de señalización que cayó sobre el tren.
El accidente provocó pánico entre los pasajeros, cansados de las deficiencias del servicio que estuvo privatizado hasta mayo, cuando el Gobierno le retiró la concesión a la empresa Trenes de Buenos Aires.