En los últimos siete años ha habido un aumento de 50% en la obesidad.
Expertos dicen que no hay país en el mundo donde no encuentran este problema. Recientemente los reportajes han demostrado que 61% de la población general está sobrepeso y los niños pesan más que nunca.
Específicamente, en la comunidad hispano-americana, estadísticas muestran que 63% de los adultos hispanos están sobrepeso, y 23% de los niños hispanos entre las edades de 6 y 19, están sobrepeso. Un profesor de una universidad dijo, ‘Hay muchas personas que han hecho investigaciones en esta área que no creen que podremos cambiar esta tragedia. Es realmente terrible. Los números siguen creciendo.
Las dietas no son la solución. Los estadounidenses están en dietas constantemente, pero siguen engordando.
Es aquí donde surge la Dieta Weigh Down, un programa para rebajar de peso. Este programa ha estado en existencia por catorce años y los resultados, según varios testimonios, han sido fenomenales.
Y es que Weigh Down le enseña a las personas cómo comer e identificar la razón por la cual comen demás.
Mientras la mayoría de los métodos de perder peso culpan el tipo de comida que se come, Weigh Down pone la responsabilidad sobre la persona y le ayuda a conquistar la glotonería por medio de ayudarle a cambiar el enfoque de la comida, hacia Dios.
Espere que el estomago le gruña antes de comer.
Cuando verdaderamente encuentre hambre física, coma lo que quiera.. busque lo que se le antoje y coma.
Coma despacio para encontrar satisfacción o la sensación de estar lleno.
Cuando encuentre satisfacción deje de comer y espere hambre física antes de comer la siguiente comida.
Cuando sienta el deseo de comer sin tener hambre, anhele a Dios para satisfacer esas tentaciones. Esto cambiará el amor hacia la comida, por un amor por Dios porque en lo que se enfoca es lo que amará. Será liberado permanentemente de la glotonería. No tendrá el deseo de comer en exceso porque encontrará satisfacción en Dios.
First Place, fundado en Houston en 1981, es otro de los grupos de seguimiento masivo, al registrar medio millón de miembros dentro y fuera de EEUU.
A ellos se suma "Thin Within", con sede en Chicago, que ha formado ya más de cien grupos de trabajo en Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá.
Todos ellos son fruto de una tendencia que ha despegado con fuerza en los últimos años y que, según los académicos, tiene sus primeros orígenes en la publicación del libro "Pray Your Weight Away" (1957).
La obra del pastor presbiteriano Charles Shedd considera la obesidad un pecado y sostiene que la oración es el camino hacia la delgadez.
Shedd dio el pistoletazo de salida a un nuevo y lucrativo mercado, que propició la publicación de títulos tan sugerentes como "Ayúdame Dios mío, el demonio me quiere gordo", "Delgado para él" o "Más de Jesús, menos de mí", y que no deja de crecer.
Y la cosa no acaba ahí, ya que durante los últimos años el movimiento cristiano ha sacado a la venta desde vídeos para hacer ejercicio hasta vitaminas, productos para la alergia y potenciadores de la memoria.
No es de extrañar que algunos cuestionen la espiritualidad de una tendencia que parece tener claras aspiraciones materiales.