El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, explicó una declaración del presidente Juan Manuel Santos, quien afirmó que sería destruida “cualquier casa que sea utilizada por los terroristas” en sus ataques, lo que causó una polémica por sus expresiones.
Rivera aclaró que serán destruidas aquellas casas o inmuebles cuando se pruebe que en esos lugares la guerrilla instaló francotiradores para atacar a la Fuerza Pública, pero advirtió que ese procedimiento solo se pondría en práctica luego de agotar un proceso legal ante las autoridades competentes.
“A esa clase --entre comillas-- de casas es a las que se refería el señor presidente cuando dio la orden de destrucción de esas mamparas o “cambuches”, dijo el ministro.
Las declaraciones de Rivera, en la sede del Ministerio de Defensa, sirvieron para aclarar lo dicho la víspera por el presidente Santos en el sentido de que “la Fuerza Pública va a destruir cualquier casa que sea utilizada por los terroristas para atacar a la Fuerza Pública o a la población”.
Las afirmaciones de Santos causaron malestar entre los defensores de los derechos humanos.
Gustavo Gallón, director de la Comisión Colombiana de Juristas, precisó que los habitantes de una casa pudieron sufrir una coacción de la guerrilla.