La viuda de Martin Luther King, tras la muerte de su esposo el 4 de abril de 1968, continuó la lucha por los derechos civiles en Norteamérica, pero intentó aclarar las causas del asesinato.
King fue asesinado en Memphis, Tennessee. El racista James Earl Ray dijo haberlo matado, pero hubo dudas que trabajara solo en el homicidio.
En 1999, Coretta Scott ganó un juicio contra Loyd Jowers, quien alegó haber recibido $100, 000 por ordenar matar a King.
Se creía que Jowers y miembros desconocidos del gobierno de Estados Unidos conspiraron para asesinar a King.
El juicio en Memphis no dio un veredicto claro y Coretta nunca supo la verdad sobre el asesinato.