Una delegación integrada por activistas, abogados y familiares de presos de la base naval estadounidense de Guantánamo, en el sureste de Cuba, llamó al cierre del enclave militar con la esperanza del éxito de su demanda.
"Espero que a partir de este evento podamos seguir adelante y cerrar la base de Guantánamo", dijo el inglés de origen pakistaní Asif Iqbal, en el único comentario que hizo en una conferencia de prensa celebrada en la ciudad de Guantánamo, a unos 30 kilómetros del lugar en que estuvo recluido durante dos años y medio.
Iqbal, Zohra Zewawi y Taher Deghayes, madre y hermano del preso Omar Deghayes, detenido desde 2002; la ex coronel Ann Wright y el abogado Bill Goodman son algunos de los doce integrantes de la agrupación pacifista que ayer no pudo estar encabezada por la estadounidense Cindy Sheehan debido a una indisposición de salud, según indicaron a EFE fuentes oficiales.
Se espera sin embargo que Sheehan, conocida como "mamá paz" por su campaña anti-belicista tras perder a su hijo en Irak, participe hoy en una marcha con la que el grupo de activistas llegará en horas de la mañana a la puerta principal de la base para pedir su clausura.
La caminata, que concluirá con un oficio religioso frente a la verja que delimita el perímetro de la zona militar, coincide con el "Día Internacional para el Cierre de Guantánamo", convocado con motivo del quinto aniversario de la creación del centro de detención y en cuyo marco se han programado actividades en distintos lugares del mundo.
"Por favor, cierren Guantánamo", dijo a su vez el activista Deghayes en el foro realizado en Cuba.
Los críticos afirman que el centro de detención ha perjudicado la credibilidad de Estados Unidos y debe cerrar. "Se ha vuelto un emblema en el mundo musulmán y el resto del mundo .. de todo lo malo que ha hecho EE.UU. en la guerra contra el terrorismo", dijo Michael Ratner, del Centro de los Derechos Constitucionales que opera en Nueva York.
Más de 750 personas de 45 nacionalidades han estado o siguen detenidas en la base.