Activistas y simpatizantes mexicanos del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) marcharon por el centro de la ciudad de Puebla, última etapa antes de la llegada prevista al Zócalo de Ciudad de México.
En la capital concluyó la caravana que en los últimos diez días ha recorrido ocho estados del centro y sur de México para exigir un giro en la política de seguridad del presidente Felipe Calderón y pedir perdón de manera simbólica a los indocumentados que cada año cruzan por territorio mexicano rumbo a Estados Unidos.
“La estupidez de Calderón es mucho más peligrosa que cualquier droga”, rezaban las pancartas.