Coiba es una isla que posee una bidioversidad natural digna de admirar, una belleza impresionante, un valor incalculable que compromete a ambientalistas y a la comunidad en general a conservarla. Debido a sus riquezas, sus comunidades son las responsables de salvarguardar la naturaleza que en ella se alberga.
Desde que se creó el Parque Nacional Coiba, uno de los argumentos más defendidos por los movimientos conservacionistas fue descartar infraestructuras turísticas dentro del parque. La opción fue localizar a personas en las islas de los alrededores, que proporcionaran a los visitantes ofertas turísticas.
Frente a este panorama, la Asociación Nacional de la Conservación de la Naturaleza (ANCON), junto con la fundación internacional AVINA, iniciaron en el 2004 un proyecto para identificar las áreas potencialmente turísticas en la zona de amortiguamiento del Parque, y, entre sus pobladores, gente emprendedora capaz de aprovecharlos.
Un ejemplo es Margarita Mojica, quien siempre ha tenido fama en la comunidad de Pixvae, provincia de Veraguas, por las deliciosas comidas que prepara para las fiestas patronales, actividad que le ha permitido ganar dinero para subsistir.
Ahora, con la asesoría de ANCON, la fama de Margarita ha trascendido las fronteras de todo el mundo, ya que quien visita la isla de Coiba solicita su deliciosa comida.
En un rancho, junto a su casa, atiende a su clientela, con la ayuda de su esposo y de sus dos hijas adolescentes. A veces tiene que alquilar mesas, sillas, y colocar hamacas, porque no cabe la gente, comenta. Le agrada servir estilo buffet, con varias clases de pescado.
En un principio, pensaba que el negocio iba a ser lento, sin embargo, está sorprendida por lo bien que ha resultado.
Con el capital semilla, compró una estufa, la nevera y enseres de cocina para que su negocio continuara adelante y así contribuir con el desarrollo y conservación de la isla, que es Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (UNESCO).
De acuerdo con Líder Sucre, director de ANCON, en un principio los pobladores presentaron más de 50 ideas, de las cuales 34 fueron elegidas, y hasta el momento hay más de 11 personas que tienen su pequeño negocio turístico, convirtiéndose en microempresarios.
Son alrededor de 8 comunidades del sur de Veraguas que participan en el proyecto, entre ellas Montijo, El Pilón, Puerto Mutis, Santa Catalina, Isla Goberanadora, Isla Cébaco, Madre Vieja, Bahía Honda y Pixvae. Cada una de estas áreas posee tesoros naturales escondidos entre aguas y vegetación que deben ser protegidas de los depredadores ambientales.
Lo que ocurre es que con la presión de desarrollo, personas que habitan en el área puede ser que queden desplazadas, lo que pondría presión hacia la tala de bosque (o manglar) y re-asentamiento en terrenos que anteriormente estaban despobladas.
Actores del crecimiento de Coiba
Pobladores del sur de Veraguas desarrollan proyectos turísticos y son guardianes ambientales.