Una protesta que centenares de obreros agrícolas del café afectados por el hambre mantenían en el norte de Nicaragua finalizó ayer luego de que el gobierno prometiera atender sus reclamos, según fuentes oficiales y de los agricultores.
Los manifestantes, que se mantenían en grupos sobre la carretera entre Matagalpa y Jinotega desde junio, emprendieron el regreso a sus comunidades con la promesa de que el martes recibirán paquetes de alimentos, según un acuerdo alcanzado la noche del viernes, y que también les entregarán 10 fincas expropiadas a empresarios.
El compromiso, denominado acuerdo de Las Tunas, fue firmado por representantes del gobierno y líderes de los obreros agrícolas y pequeños cafetaleros. El viceministro de Gobernación, Adolfo Sandino, declaró que la firma del acuerdo persigue que "de inmediato, sin más demora comiencen las tareas de pre-cosecha" del ciclo 2002-2003.
Entre los acuerdos asumidos por el gobierno están la entrega de un paquete de alimentos a cada una de 2,800 familias, atención directa y prioritaria a niños y mujeres embarazadas y la reapertura de comedores infantiles rurales que habían sido cerrados.
También entregará a los campesinos 10 fincas que fueron expropiadas a unos empresarios vinculados con la quiebra del Banco Intercontinental, por una deuda de 23 millones de dólares.
Además, se comprometió a revisar las deudas que tienen los caficultores con los bancos privados, a fin de que reciban nuevos financiamientos que les permitan reanudar la actividad productiva en las zonas cafetaleras.