La organización Human Righs Watch denunció ayer a China por promover una oposición implacable contra los demócratas y "un clima político tóxico" de cara a las elecciones legislativas del domingo.
El informe, titulado "Una cuestión de patriotismo", destaca que fuerzas próximas a Pekín han presionado a medios de comunicación, candidatos y legisladores durante meses para dificultar las posibilidades electorales de los demócratas.
El documento enumera hasta 20 casos en los que activistas opositores se han visto amenazados y apunta que en los "últimos 12 meses se han visto algunas de las violaciones de derechos humanos más preocupantes desde 1997", cuando el Reino Unido entregó el territorio de Hong Kong al gobierno chino.
Para sembrar aún más confusión, la Policía de Dongguan, al sur de China, convocó ayer una rueda de prensa para mostrar unas fotos que probaban la participación del candidato demócrata Alex Ho en una escándalo sexual.
Una acusación que el gobierno de Hong Kong rechazó en un comunicado en el que destacó que "el informe pinta una imagen distorsionada de Hong Kong, que "sigue siendo una de las sociedades más libres del mundo".
Más de 36,000 manifestantes fueron detenidos en Pekín una semana antes de una reunión plenaria del Partido Comunista Chino (PCC).
Algunos manifestantes fueron golpeados, con matracas eléctricas, según fuentes no identificadas citadas por Human Rights en China (HRIC).
Los participantes, provenientes de toda China fueron concentrados en el subterráneo del gimnasio de Shijingshan, al oeste de la capital.
El lugar de la detención, fue calificado de "campo de concentración".
Acusan a China por crear clima de miedo
El gobierno de la ex colonia británica rechaza la acusación.