Los residentes de un barrio de Kingston que apoyan al presunto narcotraficante Christopher Coke acusaron a las fuerzas de seguridad de Jamaica de cometer abusos durante la ola de violencia que ha dejado al menos 73 muertos.
Los ciudadanos del barrio Tivoli Gardens, en el oeste de la capital, culparon a la Policía y a los soldados de tratarles mal y de impedir que salgan de sus casas a buscar alimentos por la operación destinada a tratar de capturar a Coke, del que Estados Unidos ha pedido su extradición.
“Los soldados no han sido tan malos, pero la Policía nos ha tratado muy mal”, dijo una mujer a Efe durante un recorrido de periodistas por la zona.
El supuesto narcotraficante tiene una fuerte influencia en el barrio por el apoyo que ha suministrado a personas y la financiación de proyectos con dinero presuntamente de la venta de drogas y armas.