El organismo paquistaní encargado de velar por los derechos humanos cuestionó ayer la credibilidad de las elecciones legislativas de mañana, que serán las primeras desde el golpe de Estado de 1999.
Con su desfavorable informe sobre el proceso electoral, la comisión de derechos humanos respaldó a los líderes de la oposición que desde el inicio de la campaña han denunciado manipulaciones del gobierno militar que preside el general Pervez Musharraf.
"Todas las injerencias minarán la credibilidad de las elecciones", advirtió el presidente de la comisión, Afrasiab Kahttak.
Los líderes de las formaciones políticas opositoras han venido denunciando desde junio la presión ejercida por ayudantes del general Musharraf a políticos para que se unan a las filas de la Liga Musulmana de Pakistán-Quaid (PML-Q), aparentemente respaldada por los militares.
Casi 72 millones de paquistaníes están llamados a ejercer su derecho al voto en las elecciones legislativas .
A las elecciones, de las que saldrá la composición de la Asamblea Nacional y de las cuatro Asambleas Provinciales, se presentan 8,349 candidatos, entre ellos unos 3,000 independientes.
Los votantes elegirán entre 2,424 candidatos a los 342 diputados de la Asamblea Nacional, en la que las mujeres tienen reservados 60 escaños y los representantes de las minorías religiosas otros 10.
También el electorado escogerá entre 5,925 candidatos a quienes compondrán las asambleas provinciales de Punjab (371 escaños), Sindh (168 escaños), Belochistan (65 escaños) y de la Frontera Noroccidental (124 escaños).
Un total de 62 formaciones políticas, incluidas dos alianzas formadas cada una por seis partidos, se han inscrito para participar en las elecciones legislativas.
El Partido Popular de Pakistán (PPP), presidido desde su exilio por la ex primera ministra Benazir Butto, se presenta bajo la nueva denominación de Parlamentarios del PPP y arropado por 710 candidatos.
La formación pro-gubernamental Liga Musulmana de Pakistán-Quaid (PML-Q) concurre con 647 candidatos, mientras que la alianza de formaciones islámicas, Muttahida Majjelis-i-Amal (MMA), participa con 570 candidatos.
Por su parte, la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz (PML-N), del depuesto ex primer ministro Nawar Sharif, acude con 546 candidatos a los comicios.
La candidatura de Benazir Butto, acusada de corrupción, fue rechazada, mientras que Nawar Sharif, en el exilio en Arabia Saudí, retiró la suya después de que fuera aprobada, para demostrar de esa forma su solidaridad con la ex primera ministra.