La campaña electoral en México se cimbró inesperadamente con las acusaciones lanzadas el domingo por los dos principales partidos opositores, el PRI y el PRD, que resaltan la masiva campaña del presidente Vicente Fox, con gastos de hasta 10 millones de dólares diarios, según cálculos de los priístas.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que mantiene esperanzas de renovar su corta mayoría en la Cámara de Diputados (209 de 500 escaños) el próximo 6 de julio, acusó al Gobierno en un comunicado de gastarse más de 100 millones de pesos diarios (unos 10 millones de dólares) en una campaña publicitaria muy presente en los medios de comunicación.