Las autoridades estadounidenses presentaron cargos contra siete personas a las que acusan de haber tratado de ayudar a los talibanes al ofrecerles colaboración en el contrabando de grandes cantidades de cocaína y heroína.
La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York informó que a algunos de los acusados también se les imputa haber acordado la venta de misiles tierra-aire, entre otras armas, a miembros del movimiento talibán para que defendieran de posibles ataques estadounidenses los laboratorios afganos donde procesaban las drogas.