El opositor Movimiento al Socialismo de Bolivia anunció ayer su propósito de denunciar al presidente del país, Gonzalo Sánchez de Lozada, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por el delito de lesa humanidad, a raíz de los 30 muertos durante las protestas de esta semana en contra de un impuesto a los salarios.
El diputado del MAS y líder de los productores de coca, Evo Morales, indicó a corresponsales extranjeros que la demanda será contra el jefe de Estado y "los ministros de las áreas económica y política", a quienes responsabiliza de los actos violentos que han convulsionado a Bolivia desde el pasado miércoles.
"En dos días se han producido más de 25 muertos con disparos de bala" indicó Evo, aunque no precisó la fuente de ese número de víctimas fatales, tras lo cual dijo que, desde la asunción de Sánchez de Lozada, en agosto pasado, un total de 50 personas murieron por la represión de protestas populares.
Morales reiteró la exigencia del Estado Mayor del Pueblo, una alianza político-sindical que también lidera, de que el presidente Sánchez de Lozada y el vicepresidente Mesa renuncien a sus cargos. Por su parte, el gobierno denunció que durante los días de violencia social se gestó un golpe de Estado en Bolivia.
El vocero presidencial, Mauricio Antezana, denunció que "se ha gestado en las últimas horas un golpe contra la democracia que, afortunadamente, fue evitado por fuerzas patrióticas como la Policía y Fuerzas Armadas", cuyos efectivos sostuvieron entre sí un encarnizado enfrentamiento armado el miércoles. En Bolivia se mantiene una situación de tensa calma tras el fin de las confrontaciones en las ciudades de La Paz y El Alto.
Ayer, unos dos mil manifestantes convocados por la Central Obrera Boliviana (COB) marcharon pacíficamente por el centro de ciudad reclamando la renuncia de Sánchez de Lozada. La Policía de Bolivia presentó ayer a un oficial de las fuerzas aéreas como uno de los francotiradores que actuaron durante los disturbios de esta semana.
En tanto, seis soldados y un oficial del Ejército resultaron heridos ayer al estallar una mina casera el Chapare, donde campesinos cocaleros bloquean una vital carretera, confirmó el viceministro de Desarrollo Alternativo, Marco Antonio Oviedo.
El funcionario dijo que el hecho se produjo en la localidad de Lauca Ñ, unos 400 kilómetros al este de La Paz, donde grupos de cocaleros mantienen cortada la vital carretera Cochabamba-Santa Cruz, exigiendo la renuncia del presidente Sánchez de Lozada. Mientras, la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresó ayer su pleno y decidido respaldo"" al gobierno de Sánchez de Lozada.