Las construcciones "esperar que" y "esperar a que" tienen significados diferentes y, por lo tanto, no deben usarse como sinónimos. Así, "esperar que" se emplea cuando se tiene la esperanza de que suceda algo y "esperar a que" cuando se está esperando a que suceda.
La Fundación del Español Urgente advierte de esa diferencia y explica que si se dice Espero que venga Juan queremos decir que se confía en que venga esa persona. Si, por el contrario, se dice Espero a que venga Juan estamos dando a entender que se estará el tiempo que sea necesario hasta que Juan llegue.