Unas 300 personas que fueron afectadas por las fuertes lluvias en El Salvador, entre el 7 y 8 de noviembre, cerraron hoy una importante carretera para pedir ayuda del Gobierno y criticaron a funcionarios por no atenderlos como lo han hecho en otros sitios.
"El llamado es que nos den prioridad como le están dando a Verapaz, porque estamos al igual que en Verapaz", dijo a Acan-Efe Germán Ramírez, uno de los manifestantes, en referencia al poblado que fue arrasado por una avalancha de lodo y piedra la madrugada del 8 de noviembre.
Explicó que los protagonistas del corte de la carretera Panamericana en el poblado de San Martín, 18 kilómetros al este de la capital, son habitantes del cantón San Agustín, donde al menos 104 familias perdieron sus casas por las lluvias.
Lisandro Beltrán, otro de los manifestantes, detalló que estas familias se mantienen albergadas en una iglesia de la localidad y reclamó que el Gobierno los ha dejado "en total abandono".
Durante el cierre de la carretera, que se mantuvo por casi tres horas, los manifestantes portaron carteles en los que pidieron la renuncia del ministro de Gobernación, Humberto Centeno, y del director de Protección Civil, Jorge Meléndez.
"Señores del Gobierno entreguen la ayuda no la politicen" y "Protección Civil solo sirve para contar fallecidos, no para ayudar a la gente", eran dos de los principales mensajes que exhibieron en sus carteles los manifestantes.
El Salvador fue azotado por fuertes lluvias entre el 7 y 8 de noviembre que provocaron graves afectaciones en distintas zonas del país y que fueron incrementadas por el paso de la tormenta "Ida" por el Caribe.
Las autoridades han reportado 196 personas fallecidas, 78 desaparecidas y 13.371 albergadas por causa de esta emergencia.