La "Declaración de Kabul", un pacto de no agresión, se firmó ayer en Kabul entre Afganistán y seis países vecinos, China, Pakistán, Irán, Uzbekistán, Tayikistán y Turkmenistán, para lograr una estabilidad internacional que ayude a la pacificación del país, después de dos décadas de guerra.
La reunión ha coincidido con el primer aniversario de la presidencia de Ramid Karzai, que ocupó la jefatura de un gobierno provisional el 22 de diciembre de 2001, después de ser elegido en junio del mismo año por una asamblea extraordinaria de afganos, la "loya jirga".
Ante representantes de los seis países firmantes, así como de India, Arabia Saudí, Turquía, la Unión Europea, Naciones Unidas y Estados Unidos, el presidente Karzai, dijo que "necesitamos reforzar nuestros lazos de hermandad y amistad y trabajar para conseguir una región libre del terror, los extremismos y el estancamiento".
Por otra parte, el ministerio alemán de Defensa aseguró ayer que la caída del helicóptero de la misión germana de la ISAF junto a Kabul, en que murieron siete soldados, no provocó víctimas entre la población civil, como se había asegurado por parte afgana. Las dos niñas que en un principio de habían dado por desaparecidas fueron encontradas ayer en casa de sus padres.