Un nuevo estudio de los Institutos de Salud de EE.UU. (NIH), que establece que es seguro para las mujeres tener un parto natural después de haber dado a luz por cesárea, puede ayudar a eliminar las “barreras” que enfrentan las embarazadas al elegir la forma de tener a su hijo, según expertos.
El estudio, divulgado esta semana durante un foro de NIH que reunió a médicos, activistas abogados relacionados al tema, señala que un parto vaginal posterior a una cesárea es tan seguro como otra cesárea tanto para la madre como para el bebé.
Según el informe, el nivel de éxito entre los partos posteriores a una cesárea es del 70%, cifra similar a la de los partos naturales en Estados Unidos.
“Lo más importante que el comité ha descubierto es el hecho de que esta es una opción segura y que los hospitales deben evaluar de nuevo lo que están haciendo y revertir las prácticas que han llevado a cabo hasta ahora”, dijo a EFE Tami Michele, especialista en obstetricia que participó en el encuentro y quien aboga por dar a las madres la opción de elegir la forma en que quieren dar a luz.