Una fetua o edicto religioso emitida en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) considera que las vuvuzelas, las famosas trompetas de plástico estrechas y alargadas con las que los aficionados animan a sus equipos en el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, son pecado si superan los 100 decibelios.
La Dirección General de Asuntos Islámicos de EAU ha estipulado que, si estos populares instrumentos tienen un timbre lo suficientemente alto para provocar un daño auditivo, son "haram", algo prohibido para un musulmán, publica la edición digital del periódico emiratí en inglés "The National".