Los agentes de las Fuerzas de Seguridad de Burkina Faso amotinados desde el pasado marzo anunciaron hoy que han decidido poner fin a sus protestas tras una ronda de negociaciones con las autoridades voltenses.
En un mensaje televisado, el portavoz de la Policía, Boureima Konate, aseguró que "tras dos días de conversaciones con el ministro de Administración Territorial, Descentralización y Seguridad" los agentes habían decidido "terminar con las manifestaciones".
"Han escuchado nuestros problemas. Las conversaciones siguen en marcha y confiamos en el presidente, Blaise Compaoré, y en su Gobierno para que solucionen nuestras preocupaciones de manera satisfactoria", agregó Konate.
Asimismo, animó a los compañeros "de todas las regiones del país a dejar de manifestarse y volver al trabajo".
El pasado miércoles, varios agentes de la Policía de la capital voltense, Uagadugu, dispararon tiros al aire para reclamar mejores condiciones laborales.
Ese mismo día, en la localidad meridional de Manga, cuatro personas -entre ellas una niña- fueron heridas por disparos de agentes que reclamaban mejoras contractuales, hecho que provocó que varios estudiantes incendiaran una comisaría.
El presidente Compaoré se reunió ayer con 400 altos mandos militares y policiales en el Palacio Presidencial para intentar frenar las protestas, que comenzaron el pasado noviembre, pero que se han incrementado en las últimas semanas.
Blaise Campaoré, que ha afrontado numerosos levantamientos militares en los últimos dos meses, tuvo que abandonar el Palacio Presidencial a mediados de este mes tras el motín de su guardia personal.
El episodio llevó al presidente a la destitución de su Gobierno y a la suspensión de varios manos militares, incluido el jefe de las Fuerzas Armadas.
No sólo se han producido motines de las Fuerzas de Seguridad, sino que varias manifestaciones estudiantiles que protestaban por la muerte de un compañero y protestas de varios comerciantes han terminado con la destrucción de varios edificios, entre ellos, la casa del ex primer ministro, Tertius Zongo, en Koudougou.