Al menos 40 agentes de seguridad privada entrenados por las tropas estadounidenses y canadienses en Afganistán fueron detenidos tras el ataque que costó la vida al jefe policial de la provincia sureña de Kandahar, informó ayer a EFE una fuente judicial.
Un portavoz del Fiscal General del Estado explicó que los arrestados serán interrogados en Kabul mientras continúan las investigaciones sobre el terreno en Kandahar.
Ayer, el jefe policial de esta provincia, Matiullah Qateh, y otro alto mando murieron en un tiroteo con un grupo de guardas de seguridad que intentó irrumpir en un centro de detención para liberar a dos prisioneros, presuntamente colegas de profesión.
Este grupo de afganos, entrenados por la coalición liderada por EE.UU. y por las tropas canadienses no forman parte de las fuerzas de seguridad regulares.