El funcionario que Italia postuló para comisionado de Justicia de la Unión Europea, Rocco Buttiglione, anunció ayer que renunciará, después que fue duramente criticado por sus declaraciones sobre la homosexualidad y las mujeres.
El también actual ministro italiano de Políticas Comunitarias, protagonizó una agria polémica en el Parlamento Europeo por sus comentarios sobre la homosexualidad, la familia y el papel de la mujer, que le granjearon el rechazo de la izquierda y de los liberales.
El candidato anunció su renuncia pocas horas después que el primer ministro italiano Silvio Berlusconi señaló que dejaba de postularlo como candidato al puesto.
Por su parte, el Grupo Socialista Europeo (PSE) acogió con satisfacción la renuncia de Buttiglione, pero advirtió que el movimiento "no basta por sí sólo" para resolver la disputa entre la Comisión Europea (CE) y la Eurocámara y pidió más cambios.
El vicepresidente de los socialistas europeos, Jan Marinus Wiersma, señaló que la retirada de Buttiglione es "un paso importante" hacia la posición del Parlamento Europeo.
Apodado el "Guapo", entre otras cosas por su imagen de confianza para enfrentar tareas difíciles, hace poco más de un año Larrañaga era un senador poco conocido para la mayoría de los uruguayos.
Sin embargo, en los últimos meses logró un crecimiento espectacular en el apoyo popular y la intención de voto hacia el Partido Nacional se duplicó.
Abogado de 48 años, oriundo del departamento de Paysandú, Larrañaga se ganó la nominación en junio en las elecciones internas partidarias, forjando así una renovación en las filas de su partido de centro, con 168 años de existencia.
"Están a tiro de lazo"", insiste Larrañaga, recurriendo al dicho del campo y aludiendo a la coalición política de izquierda que lidera las encuestas.