Los hermanos Carlos y Luis Solórzano iniciaron una huelga de hambre indefinida frente al consulado español en Caracas después de una "lucha titánica" para que el Gobierno venezolano pague la indemnización de sus fincas expropiadas en 2005, dijeron ayer a EFE.
"Pensamos mantenernos aquí hasta las últimas consecuencias, porque esta es una lucha por la dignidad", dijo Solórzano.