Plantar margaritas, tulipanes o rosas en la Luna como parte del desarrollo de una base habitada permanente es la propuesta de Bernard Foing, científico de la Agencia Europea del Espacio (ESA), presentada en Viena durante la Asamblea General de la Unión Europea de Geociencias (EGU).
En declaraciones Foing se refirió a una hoja de ruta "para desarrollar vida en la Luna", empezando por instalar celdas que protegerían las semillas plantadas en suelo lunar y poder observar cómo las condiciones en el satélite natural de la Tierra modifican el crecimiento de la planta.
Foing aseguró que la aplicación práctica sería el abastecimiento de comida a una base lunar y que con éste se podría aprender "cómo se puede tener una agricultura sostenida fuera de la Tierra".