La segunda mayor organización islámica de Indonesia, Myhammadiyah, prohibió fumar a sus cerca de 30 millones de afiliados porque el hábito mata lentamente y el Corán condena explícitamente el suicidio.
La decisión, fue aplaudida por distintas organizaciones como la Comisión para la Protección de los Menores, a pesar de que Indonesia es el tercer país del mundo que más cigarrillos consume.
Además, esta institución religiosa resaltó que el hábito no sólo perjudica al fumador, sino también a los que se encuentran a su alrededor.
Hasta el momento, otras iniciativas similares, sólo iban dirigidas al consumo de cigarrillos entre menores y mujeres embarazadas.