Las aguas del Danubio y el Elba siguen amenazando amplias zonas de Centroeuropa, con la alerta ahora sobre las capitales de Eslovaquia y Hungría, mientras Rusia se prepara para un nuevo temporal en la costa del Mar Negro.
En la capital eslovaca, Bratislava, en estado de emergencia se efectuaron las primeras evacuaciones del suburbio de Devlin, mientras el Danubio se acercaba a una velocidad vertiginosa a su nivel récord de 9.84 metros, registrado en 1954.
En las últimas 24 horas, el río más caudaloso de Europa subía a un ritmo de cinco centímetros por hora, con lo que las autoridades eslovacas esperan que supere los 10 metros hoy a su paso por la capital.
Las eslovacos han construido diques de contención con miles de sacos terreros en la orilla del Danubio para impedir un desborde del río en su camino hacia el sur.
Allí, en Hungría, cuya capital Budapest está dividida en dos por el río, las autoridades ya se están preparando para la mayor crecida en décadas, con previsiones de que alcanzará los 8.65 metros.
Hasta el momento, 750 personas han sido evacuadas de los barrios más bajos lindantes con la capital, y se ha declarado la alerta máxima a lo largo de 26 kilómetros del recodo del Danubio, al norte de Budapest.
En Austria, aunque ayer dejó de llover, como en Alemania, siguen en peligro los estados de Baja y Alta Austria. De momento, son siete las víctimas mortales.
En la región agrícola de Tulln, a las orillas del Danubio, en el este de Viena, se produjeron el miércoles nuevas inundaciones que hicieron necesaria la evacuación de los poblados de Frauendorf, Bierbaum y Utzenlaa.
En la República Checa, superado el mayor riesgo para el casco histórico de Praga, las masas de agua siguen su curso hacia la ribera del Elba y amenazan ahora seriamente el norte del país y el este de Alemania.
En Rusia, un nuevo frente tormentoso avanzaba ayer hacia la costa del mar Negro, azotada la semana pasada por devastadoras riadas que causaron la muerte de al menos 62 personas y numerosos desaparecidos.
El presidente Vaclav Havel visita varios centros de acogida de personas evacuadas, unos 200,000 en todo el país, mientras el Gobierno pide al exterior ayuda, sobre todo bombas de agua y aparatos de desecación.
En Alemania, la situación se ha tranquilizado en el curso del Danubio, pero ahora la amenaza viene de las aguas de un Elba desbordado en su camino hacia el este del país.
La capital sajona, Dresde, sobradamente castigada en los últimos días, afronta una nueva crecida del río, cuyo nivel se espera que pueda alcanzar los nueve metros, lo normal son dos.
Por otro lado, en China cerca de 150 personas murieron en lo que va del mes en las peores inundaciones que asolan en los últimos años, señalaron medios oficiales.
Más de 100 personas murieron en la provincia de Hunan, la más afectada por las inundaciones, y donde cerca de 38 millones de personas sufren las consecuencias del desastre climático, aseguró la agencia de noticias oficial Xinhua.
En tanto, 24 personas murieron y 43 fueron dadas como desaparecidas tras un desmoronamiento de tierra en la provincia de Yunnan, en el sudeste de China, anunció ayer Xinhua.
El torrente de lodo y piedras hirió además a 14 personas y destruyó más de 60 casas en 10 pueblos del condado de Xinping el miércoles, según Xinhua.