Amnistía Internacional (AI) pidió ayer una investigación sobre los enfrentamientos entre el Ejército del Líbano y los manifestantes que arrojaron piedras furiosos por el aumento de los precios de la gasolina, en los que murieron cinco civiles y hubo varios heridos.
El suburbio de Beirut, Hay Al Silom, donde comenzaron el jueves los disturbios, se encontraba ayer relativamente en calma. Los jóvenes incendiaron pilas de basura, pero el Ejército se mantuvo a distancia y no hubo reportes de enfrentamientos.
El jueves se produjeron los peores disturbios civiles de Líbano en la última década, provocados por aumentos en los precios de la gasolina, el elevado costo de la vida y el descontento con las políticas económicas del primer ministro Rafik Al Harini. Los críticos han dicho que sus medidas afectan a los pobres.
AI afirmó en una declaración que el Ejército libanés, que disparó contra los manifestantes el jueves, pudo haber violado leyes internacionales por el uso excesivo de fuerza.
La violencia, producida una semana de la cumbre de OPEP en Beirut, fue la peor desde las protestas de 1992 que derrocaron al gobierno y llevaron a Al Harini al poder.