Cientos de campesinos e indígenas aimaras marcharon ayer varios kilómetros entre las ciudades de El Alto y La Paz para pedir la reelección del presidente boliviano, Evo Morales, durante los actos para conmemorar a las decenas de muertos registrados hace 14 años en la denominada "guerra del gas".
El dirigente nacional de los campesinos, Jacinto Herrera, aseguró a Efe que lo sucedido en la "guerra del gas" en 2003 marcó un hito porque, a su juicio, hasta ese momento los bolivianos fueron gobernados por intereses externos y no por sus propios objetivos.
"Desde ahí (2003) hemos determinado que ya no más, que tiene que haber un gobierno indígena, un gobierno propio", dijo Herrera en alusión a la gestión de Morales y al apoyo de las bases campesinas para que el mandatario compita en los comicios del 2019.
La manifestación de ayer culminó con una concentración en la plaza de San Francisco de La Paz en la que se pidió al Gobierno insistir con la petición a EE.UU. de la extradición de Sánchez de Lozada.