El Año Nuevo Aimara 5518 comenzó con el solsticio de invierno en el hemisferio sur y su llegada fue celebrada con pedidos de paz y justicia social en un ritual celebrado en la antigua ciudadela religiosa de Tiahuanaco, en el altiplano de Bolivia.
Los miles de visitantes nacionales y extranjeros, levantaron sus manos para bañarlas con los rayos del sol.