Al menos 150 víctimas por la explosión de dos hombres bomba es el resultado aún provisional de la jornada más mortífera que se registra en la posguerra y que tuvo ayer como escenario esta ciudad kurda del norte de Irak.
Con minutos de intervalo, los suicidas hicieron estallar en las sedes locales de los dos principales partidos kurdos las cargas explosivas que tenían adosadas al cuerpo, en ataques que según las autoridades regionales llevan la marca de Al Qaeda.
El primer atentado se produjo a las 10:30 de la mañana en el cuartel general del Partido Democrático del Kurdistán (PDK, liderado por Masoud Barazani), en el barrio de Shaustri Metri, situado en el norte de la población.
Según dijeron a EFE portavoces del servicio de seguridad del PDK -bajo cuya autoridad se encuentra el núcleo urbano-, 35 personas perdieron la vida en el acto y más de 50 fueron ingresadas en diversos centros médicos.
Antes de que el reloj marcara las 11:00 se producía la segunda explosión, en este caso en la representación de la Unión Patriota del Kurdistán (UPK, dirigido por Jalal Talabani), en la carretera que parte hacia Kirkuk, al sur de Erbil y donde otras 70 personas resultaban muertas o heridas, según las fuentes.