Tristeza
- El papa Francisco dijo sentirse “profundamente conmovido” por la “espantosa” catástrofe natural que golpeó Cerdeña, donde han fallecido al menos 18 personas y unas 2,700 han sido evacuadas por fuerte temporal que ha azotado la isla italiana.
- Mediante un mensaje a través de uno de sus perfiles en la red social Twitter, el pontífice argentino instó a sus seguidores a que recen por las víctimas de esta tragedia, por la que el Gobierno italiano ha decretado el estado de emergencia en la isla y ha destinado 20 millones de euros en ayudas.
- “Pido a todos que recen por las víctimas, especialmente por los niños”, señala el mensaje de Francisco.
- El paso del bautizado como ciclón Cleopatra, una conjunción de fuertes lluvias y vientos, por Cerdeña en las últimas horas mantiene aún en jaque a la isla italiana, una de las mayores en dimensión geográfica del Mediterráneo y donde actualmente la electricidad no llega a numerosos puntos.
Al menos 18 personas, entre ellas cuatro niños, han muerto en la isla italiana de Cerdeña, donde durante la pasada noche se abatió el ciclón Cleopatra, cuyos fuertes vientos y lluvias han provocado inundaciones y el desbordamiento de ríos.
El director de Protección Civil italiana, Franco Gabrielli, actualizó ayer el número de víctimas a su llegada a Cerdeña para coordinar las ayudas, y el ministro de Medio Ambiente, Andrea Orlando, compareció en la Cámara de los Diputados para informar lo ocurrido.
"En pocas horas se han registrado más de 450 milímetros de lluvia, cuando en la serie histórica las precipitaciones medias anuales son de 1,000 milímetros. Esto ha hecho que el sistema hidrográfico entrara en crisis", afirmó Orlando.
El ministro aseguró que Protección Civil ya había avisado el domingo de la posibilidad de fuertes precipitaciones en la isla, con un nivel crítico máximo por riesgo hidrogeológico, "con posibilidad también de pérdida de vidas humanas".
La provincia de Olbia-Tempio, en el noreste de la isla italiana, es la más afectada y ya se cuentan trece víctimas mortales allí tras el paso del ciclón, que ha producido desprendimientos de tierra, destrozado puentes y numerosos cortes de luz.
El alcalde de Olbia, Gianni Giovanneli, explicó en los informativos de la radio pública Radio1 que sobre la ciudad cayó una "auténtica tromba de agua" que en pocos minutos inundó algunas zonas hasta los tres metros de altura, ha desbordado los ríos y provocado socavones en las carreteras.
En la localidad de Monte Pino, el derrumbamiento de un puente causó cinco de los muertos, tres hombres y una mujer con su hija, cuyos vehículos cayeron al agua mientras circulaban por esta carretera.
En Arzachena han muerto ahogados cuatro ciudadanos brasileños, madre, padre y sus dos hijos de 16 y 20 años, al inundarse el sótano en el que vivían.
Según Orlando, unas 2,700 personas han sido desalojadas de sus viviendas debido a las inundaciones y han pasado la noche en hoteles y centros deportivos, mientras que decenas de localidades siguen aisladas por los cortes de luz y por las carreteras impracticables.
En una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros celebrada en Roma, el Gobierno italiano decretó el estado de emergencia en Cerdeña y aprobó una ayuda de 20 millones de euros (unos $27 millones) para paliar los daños y atender a los evacuados.