Un terremoto de 6.9 grados de magnitud en la escala abierta de Richter sacudió ayer la provincia indonesia de Papúa, donde causó al menos 23 muertos, 600 heridos -60 de ellos graves- y centenares de casas destruidas, según fuentes oficiales.
Las autoridades indonesias consideran "muy probable" que la lista de víctimas mortales aumente en las próximas horas, e incluso días, mientras se calma la situación y se establece el alcance de la catástrofe.
La Agencia Meteorológica y Geofísica de Indonesia informó de que el temblor se registró a las 06.05 hora local de ayer (21.05 GMT del jueves) y localizó su epicentro a 3.60 grados de latitud sur y 135.52 grados de longitud este, y a 10 kilómetros de profundidad.
Es precisamente esa escasa profundidad y la elevada potencia del sismo los responsables de la magnitud del desastre.
Después del terremoto se produjeron al menos seis réplicas de menor fuerza en un periodo de dos horas, indicó el profesor Fauzi, de esa Agencia, quien estimó que ha sido ese daño extra el que ha agravado la destrucción.
De momento, "hay al menos 23 muertos, según las informaciones que hemos recibido", informó el portavoz de la Policía de Papúa, Daud Sihombing, durante una rueda de prensa.
Uno de los fallecidos es un policía que pereció debido a los destrozos causados por el seísmo en el Parlamento de la ciudad de Nabire, que, con una población de unos 85,000 habitantes, ha sido el centro urbano más próximo al epicentro.
Los medios locales informan de heridos atendidos en tiendas de campaña improvisadas en el exterior del hospital general de Nabire.
"Estamos haciendo esfuerzos para evacuarlos porque el hospital local no puede ocuparse de ellos", reiteró el portavoz policial.
Informes locales sin confirmación oficial dicen que unas 600 personas pueden estar heridas y calculan también en centenares los edificios destruidos: casas, oficinas, comercios, construcciones gubernamentales, carreteras y puentes.
"La gente está asustada. Todo está cerrado; no hay tiendas ni oficinas. No tenemos agua ni señal en los teléfono móviles", relató Tonado, un ciudadano de Nabire, a la emisora local Radio Elshinta.
El portavoz policial dijo que unos 300 agentes y personal médico han salido ya para Nabire para atender a los heridos y reforzar al personal dedicado a las tareas de rescate, reconstrucción y conservación del orden.
Entre los problemas que necesitan una solución urgente se encuentra el escape provocado por el terremoto en la Refinería que tiene Pertamina, la petrolera estatal indonesia, en Nabire. Otra necesidad urgente es el pronto restablecimiento de las líneas de tendido eléctrico y del teléfono.
El vasto archipiélago que forma Indonesia, la cuarta nación más poblada del mundo, se extiende a lo largo de un área geológicamente activa con frecuentes sismos y erupciones volcánicas.
El archipiélago formado por unas 18,000 islas de las que 13,000 están habitadas, se asienta sobre un "anillo volcánico" que hace frecuentes los terremotos.
La provincia de Papúa, con 2.5 millones de habitantes y un área de 421,918 kilómetros cuadrados, es la menos explotada de Indonesia.
Un dato interesante de Papúa es la multiplicidad de lenguas, por lo que es normal que el padre hable un idioma, la madre otro, y los hijos otro diferente. Sin embargo, todos buscan la manera de comunicarse.